Bloggear o no bloggear...

...he aquí la cuestión. Me propongo desde este espacio publicar cada tanto algunos comentarios, artículos, opiniones sobre la realidad del latino en Estados Unidos, pero sin olvidarme que ante todo soy latinoamericano y lo que sucede en el continente afecta a todos los que estamos aquí. La frecuencia de publicación será bastante irregular, pero será de alguna manera activa y persistente. También haré una recopilación de artículos pasados y que ya fueron publicados en otros lugares pero que no dejan de ser actuales. Ojalá me ayuden con sus comentarios. Aquí vamos pues...

domingo, 8 de enero de 2012

El buen momento del cine latino

Ya desde hace varios años el cine latino disfruta de aires renovadores y de un auto análisis profundo y reconfortante. Hay comedias que nos hacen reír y pensar, hay dramas que nos concientizan, hay artistas que se animan a decir cosas que otros callan o que hablan de temas que aún queman. De la mano de nuevos y audaces directores, de actores más profesionales, y de productores que no solo piensan en reembolsar el dinero invertido, nuestros países han ganado en arte y en exposición ante el mundo.
España quizás es el mejor ejemplo y el que ha tenido mejor recepción y reconocimiento. Produce unas 80 películas al año, incluyendo co-producciones con América latina, y este es un número nada despreciable, considerando el gran éxito que ha tenido de la mano de directores como Pedro Almodóvar, o actores reconocidos en Hollywood, como Antonio Banderas, Penélope Cruz o Javier Bardem. Pero hay otros directores españoles que han trascendido sus fronteras como Alejandro Amenábar o Icíar Bollaín, siguiendo los pasos de grandes directores como Luis Buñuel o Carlos Saura entre otros.
En el caso de México, los directores y actores trabajan en constante intercambio con Estados Unidos. Las razones son más que obvias. La cercanía, los recursos, los temas en común. Pero el trío de directores formado por Guillermo del Toro, Alfonso Cuarón y González Iñarruti no se han quedado en su propia gloria, sino que al contrario se han preocupado por seguir trabajando en su idioma y en los temas que más preocupantes son para ellos. Otros directores mexicanos también se han destacado, como Reygadas, y los actores Gael García Bernal y Diego Luna se han dedicado a producir películas, como la sorprendente “Sin nombre”.
Argentina, otro país tradicionalmente fuerte en producciones cinematográficas, ha vuelto al escenario mundial de la mano de su premiada película “El secreto de sus ojos”, pero también ha mostrado una singular renovación de la mano de jóvenes directores como Lucrecia Martel.
Lamentablemente Cuba ha dejado producir películas debido a su constante crisis económica, y nos ha dejado algo huérfanos después de la muerte del genial Tomás Gutiérrez Alea. Pero a pesar de eso, el mundo hispano sigue produciendo buen cine. un cine diferente, que nos representa y describe en nuestras mejores ropas, pero también en nuestras miserias. Y si eso sirve para conocernos mejor, y para mostrarnos al mundo, entonces sentémonos en la butaca, sirvámosnos una palomitas de maíz y difrutemos de nosotros mismos.

domingo, 18 de diciembre de 2011

El día que la pluma dirigió un país

Déjenme que les hable de Vaclav Havel. Él fue un escritor checo, un intelectual. Alguien que pensaba en el ser humano, y en cómo éste complicado ser, podía convivir con otro ser. Un activista de los derechos humanos, un apasionado por la no violencia. Estuvo en la cárcel muchas veces por resisitir pacificamente al comunismo de su país, la última vez por 5 años. Participó en la Primavera de Praga en 1968, encabezó la Revolución del terciopelo, una revolucion pacífica donde se ponían flores en los fusiles, como en el 68, como en París, que derrocó finalmente el gobierno dictatorial de su país. 
Llegó a ser presidente, vio como su nación se partía en dos, pero dejó ir a los que se querían ir. Él era un hombre venerado por su arte, por su pasión por la vida, por los castigos que recibió por creer en sus ideas. Por ser humano.
Cuando veo que nuestros gobiernos tienen en el poder gente sin alma, sin escrúpulos, que no les importa el bien común sino el de ellos mismos, pienso en gente como Ghandi, como Mandela, como Vaclav Havel.
Ayer se nos fue Vaclav Havel producto de las secuelas de sus encarcelamientos. Se fue un escritor, se fue un hombre. Se fue alguien que creía que el cambio del hombre empezaba por el cambio propio y con el ejemplo. Ojalá hubiera más como él. Ojalá más intelectuales fueran presidentes y no abogados, o militares, o políticos.
Ojalá hubiera más gente como Vaclav Havel. Este es mi humilde recuerdo a un hombre de bien.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Crónica de fútbol y de sueños rotos

El primero en llegar al restaurante fue Fabián. Al subir los pocos escalones hasta la tarima donde se encontraba la mesa no pudo evitar cojear un poco, probablemente esa vieja lesión en los gemelos le hace doler cada vez que tiene que hacer un esfuerzo poco común. Fabián ya no se acuerda desde hace cuando le duele la rodila derecha, si hace diez o nueve años, pero al menos una o dos veces la año lo separa del plantel del equipo por un par de meses hasta que se recupera. Ya se siente un poco cansado de la lesión, y cada año que esto sucede piensa en el retiro. Fabián es argentino, nació en la provincia Santa Fe hace ya 34 años y sabe que no le quedan muchos años para jugar al fútbol.
Jorge llega casi enseguida, inconfundible con su termo de agua caliente en una mano y el mate en la otra, como buen uruguayo de raza. Jorge es oriundo de Rocha, y jugó en las inferiores de Peñarol antes de venir a jugar al fútbol a Centroamérica. Cuando habla tiene un tono de nostalgia, muestra en sus ojos que cuando llegó a Guatemala, soñaba con algo distinto a su presente con más bajos que altos.
Y por último apareció Dinho, un joven brasileño de 23 años que hace sólo tres que está jugando al fútbol en Guatemala. Su sonrisa delata juventud y los otros dos jugadores de fútbol bromean sobre su nuevo corte de pelo con algunos tintes rubios que lo asemejan a un actor de telenovelas. Los tres por un rato bromean por que se conocen desde algún tiempo atrás, cuando jugaban en un extinto club llamado Santa Lucía de la primera división del fútbol guatemalteco.
Los tres futbolistas y este escriba se juntaron en un restaurante argentino de la ciudad de Antigua para hablar de fútbol, de sus vidas, de sus sueños pero también de política. Porque cuando ellos tres dejaron sus respectivos países años atrás, dejaron mucho más que su tierra, dejaron sus sueños, sus afectos y también sus esperanzas. Nunca creyeron que iban a ser parte del juego político de algunos personajes que utilizan equipos de fútbol para campañas, para beneficios personales, para réditos políticos.
“Hace ya quince años que estoy en Centroamérica, jugué al fútbol en Honduras, en Nicaragua, pero siempre termino aquí en Guatemala, donde todavía tengo algo de nombre que me respalda y he formado mi familia”, dice Fabián que se casó con una modelo local y tiene dos hijos. 
Los otros dos futbolistas escuchan en silencio, como respeto hacia el patriarca y por esos lazos que han formado en la humedad de los vestuarios.
“Cuando nos llamaron para jugar en el Santa Lucía, no lo podíamos creer. El contrato era de los mejores que se podían encontrar en la Liga. En especial para un equipo recién formado, el dinero se equiparaba con los dos equipos más grandes del país. Tendríamos que haber desconfiado, pero creímos en las ganas del Presidente del club, en el esfuerzo económico que estaba haciendo. Nunca nos imaginamos que sus intenciones fueran otras”.
Jorge asiente en silencio y recuerda el mal trago que tuvo en ese club cuando tuvo que rescindir el contrato. “Yo dije que si no me pagaban lo que me debían, que en ese momento eran seis meses des sueldo, me tenían que dejar ir y pagarme el resto del contrato. Fue cuando este señor sacó un revolver de entre las ropas y lo puso en la mesa. Por supuesto la negociación se terminó allí”.
“Yo tuve un poco más de suerte”, dice Dinho con un suave acento pero con perfecto español. “A mi trajo un grupo empresario y no estuve más que un torneo en Santa Lucía, me pagaron los dos primeros meses, pero cuando los resultados no ayudaban en menos de una semana dejaron de pagar la renta de mi apartamento y tuve que buscar uno por mi cuenta. El propietario practicamente me echó por la ventana de allí. Por suerte me fui al terminar el campeonato”.
“Lo peor fue que cuando empezamos a andar bien, estabamos en todos lados con el Presidente y comitiva. Fiestas, fotos, actos políticos, porque teníamos que ir o enfrentarnos a los lavados de cerebro de los directivos, nosotros te pagamos, nostros te trajimos aquí, te estamos haciendo una estrellas, que eres desagradecido. Entonces terminabamos mostrándonos con ellos en todas partes. El presidente quería ser el alcalde de la ciudad. Y nos lo hacía saber muy claro, que si él no ganaba, nosotros nos quedabamos sin trabajo”.  Dice Fabián casi sin emoción, como si se tratara de un hecho cotidiano y no del futuro de un hombre. 
Ingenuamente les pregunto si enjuiciaron a la institución por la falta de pago pero los tres hacen silencio. Después de unos segundos, Jorge me dice que sí, pero el club desapareció sin pagar las deudas que tenía con el plantel. “Lo borraron. Lo declararon en quiebra y no hubo forma de cobrar un quetzal”. Los tres hacen una pausa, beben su agua mineral mientras comen carne asada en silencio. Yo no bebo agua mineral, agarro mi copa de vino y le doy un sorbo. Repentinamente me sabe amargo y agresivo a la lengua.
Les vuelvo a preguntar sobre el presidente del club y Dinho sonríe de manera cordial y dice que por supuesto nunca llegó a la alcaldía y que debido a los juicios por corrupción y otros escándalos ahora vive en Los Ángeles. El silencio se expande y veo que en las caras de los jugadores hay frustración. Empezamos a hablar de cosas triviales entonces, pero me viene a la cabeza la frase de Maradona: “La pelota no se mancha”.
Hay muchos ejemplos en Latinoamérica del uso del fútbol como instrumento político. Podemos mencionar cuando en plena guerra de Malvinas, el general Galtieri, Presidente de facto argentino le pide a Menotti que gane el Mundial como apoyo al momento político del país. O la absurda guerra del fútbol donde dos países centramericanos movilizaron sus tropas a zonas fronterizas por el resulado de un partido de fútbol entre los seleccionados de esos países. 
Es un hecho comprobado que el fútbol genera pasiones encontradas. Hay muertes en los estadios en nombre de un equipo de fútbol, o de una ciudad, o de un país. Y sí, la política no escapa a la regla, hay que mantener a la gente ocupada pensando en algo, y que mejor que el fútbol que cada domingo nos ofrece una revancha.
Los tres futbolistas terminan su almuerzo. No piden postre, se justifican con el tema de la dieta. Ahora los tres juegan en equipos diferentes, son rivales ocasionales, pero los hermana la experiencia de haber sido víctimas de sus propios sueños, el de jugar al fútbol, el juego más hermoso y popular del planeta, porque después de todo, el fútbol es eso, un juego. No deberíamos olvidarlo.
Los tres hombres se despiden y se van, hablando alto, jugando entre ellos como niños que se preparan para un picado o una cascarita. Todavía creen en lo que hacen.
Yo me quedé en la mesa, anotando cosas en una libreta. El mesero sube el volumen del televisor porque un partido de la Champions League va a empezar. Cierro la libreta y dejo de escribir, me pido otro vaso de vino. Me recuesto en mi silla y me pongo a mirar. Tengo ganas de ver un buen partido.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Entre cielos e infiernos, una visión sobre la muerte



A lo largo de la historia el hombre ha tratado inútilmente de saber qué hay después de la muerte. Y si bien las religiones se han tomado el trabajo de explicar oníricamente el proceso del más allá, los resultados están basadas en cuestiones de fe y no de practicidad. Por supuesto que no hay practicidad en la muerte, pero al no haber evidencias sobre el contenido específico de este fenómeno inevitable, no nos queda más que visualizar de alguna manera subconsciente una vida eterna sin sobresaltos o el castigo sin fin que merecerán nuestros actos. Pero los cielos y los infiernos son diferentes dependiendo de las creencias de uno. Y aquí llegamos al contraste supremo de lo que nos espera, definitivamente, esos contrastes son la suma de esperanzas y miedos organizadas en nuestra mente a través de los años. Pongamos como ejemplo el infierno cristiano y el infierno de los vikingos. El cristiano habla de fuego, de hogueras, de calor intenso y sofocante. Por el contrario, el infierno vikingo se define como el frío absoluto, una estepa blanca pero sin luz, una sucesión de hielo y nieve sin posibilidades de encontrar nada más que el vacío. Ambos hablan de sufrimiento, pero en ambientes completamente dispares. Los griegos consideraban al infierno como un lugar de oscuridad total, sin posibilidades de reconocer siquiera las voces.
Ya que hablamos de infiernos, debemos mencionar cómo evolucionó el concepto del castigo eterno. Hasta la aparición del cristianismo no existía un concepto de infierno como el que tenemos ahora. En la religión judía, la creencia en la que se basan las dos religiones monoteístas más extendidas en el planeta, el cristianismo y el islam, no hay mención de la existencia de un infierno después de la muerte, sólo se habla de la desaparición total por la falta de Dios en nuestros corazones. Lo que se consigue es el premio de la vida eterna, no se describe ningún tipo tortura ni demonios gozando con el sufrimiento. La idea del purgatorio no aparece hasta que Dante Alighieri  presentara trece siglos después de Cristo, su genial Divina comedia, quizás el mejor libro escrito en la historia de la humanidad. El purgatorio es una estación previa al cielo, donde, valga la redundancia, se purgan los pecados. Como ejemplo, podemos mencionar los pecados de pasión: Dante representa a las almas como palomas, y estas almas deben purgar sus pecados en aguas tremendamente frías antes de entrar al cielo. Una suerte de purificación. Entendamos que la Divina comedia no fue pensada como libro ícono de la religión, sino como expresión literaria y filosófica del escritor y nada más. Por supuesto el concepto se tomó muy bien en la estructura de la iglesia de pensamiento medieval, conduciendo a los fieles a través de la culpa y, encontrando terreno para seguir explotando el miedo al más allá lejos de la religión.
En el budismo no hay un acercamiento al infierno como lo entendemos. O para explicarlo de otra manera, el castigo por no lograr la perfección del alma necesaria para alcanzar el Nirvana, es volver a vivir. Quizás suene como ideal pero tiene una lógica impar. El concepto de la vida es la del examen, uno debe comportarse de acuerdo a ciertas reglas para lograr el ascenso al estado divino, aquel que no logra la perfección del alma de acuerdo a los parámetros budistas, está condenado a reencarnarse y volver a vivir hasta alcanzar el estado de gracia eterno. La parte complicada del sistema es que uno se puede reencarnar en un ser humano, pero si el individuo fue nefasto durante su período de vida, le tocaría reencarnarse en forma de animal. Si bien no hay conocimiento cierto sobre cuantas veces una persona va a reencarnarse, los budistas afirman que para alcanzar el Nirvana el promedio es de siete vidas. Muchos cuestionan la reencarnación porque no explica porqué no hay recuerdos de las vidas anteriores, pero la “Rueda de la vida” dice que nuestras memorias son borradas para no entristecernos con nuestras acciones del pasado. Ahora bien, ¿qué es el Nirvana? Es el estado de paz absoluta, cuando el hombre se desprende finalmente de las ansias y los deseos materiales. Buda no es un dios. Y en el budismo no existen estructuras jerárquicas con legiones de ángeles para adorar a la divinidad. Buda significa “el iluminado”. Cualquier persona puede llegar a ser un buda, porque el requisito es poder reconocer el estado de espiritualidad que puede hacer sentir el cielo en la tierra.
El concepto de cielo es más o menos generalizado. Se habla de paz, de un estado sin necesidades, del reencuentro con los seres amados. Como rareza genuina, el cielo del Islam se describe de manera muy humana, donde hay jardines, donde las prohibiciones que se han tenido durante la vida son permitidas, como la de beber alcohol, y quizás lo más sobresaliente es la existencia del sexo. A los buenos musulmanes les está reservado un encuentro con un harén de vírgenes. 
Por supuesto también deberíamos mencionar a los ateos, aquellos que claman no creer en nada. Lo que significaría que al morir nuestra existencia se termina y no hay esperanzas de un más allá. En ese caso, la moral cambia de acuerdo a las leyes de convivencia personales, ya que no habrá que rendir cuentas de ningún tipo pues no habrá juicio final. Lo que lleva a pensar que entre tener esperanza y no tenerla, es mejor creer en algo que esperar por la nada.
Las religiones no sólo tratan de dar una explicación espiritual a la realidad de la muerte, sino también tratan de forjar una conducta moral lo largo de la existencia, que incluya la vida presente, y por sobre todo el concepto de justicia divina y la solución definitiva a la desigualdad al acabar nuestro tiempo de vida. Independientemente de la forma en creamos que será el cielo o el infierno, todo depende de lo que hagamos durante nuestro tiempo de vida; y la mejor manera de mantener el infierno lejos de nosotros, es creando un entorno donde todos tengan lugar, respetando diferencias religiosas, culturales y étnicas. De nosotros depende que la vida se parezca al cielo que deseamos o al infierno que tememos.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Miami, la nueva capital cultural de latinoamérica

Desde siempre cuando uno pensaba en las capitales culturales de latinoamérica, inmediatamente se refería a dos cudades: la ciudad de México y Buenos Aires. Sus proyectos culturales, sus grandes editoriales, su usanza en todo tipo de vanguardia en las artes las asociaba como la punta de lanza de lo intelectual en esta parte del mundo. Estas dos ciudades eran las mecas del pensamiento. Todos queríam mostrarse allí, todos querían codearse con la elite de la intelectualidad latinoamericana que se juntaba en estas urbes. Pero eso era antes, en los tiempos de gloria. Hoy debemos sumar a otra ciudad, una ciudad que está algo más al norte: Miami.
Sé que algunos no estarán de acuerdo conmigo, pero hoy en día debido a muchos factores: las constantes crisis económicas de nuestros países, las guerras civiles, la inestabilidad política y el cansancio de las promesas rotas, han empujado a muchos de nuestros compatriotas a emigrar y la elección número uno ha sido Estados Unidos, y su puerta de entrada es Miami.
Las características de esta ciudad la hacen única: mayormente se habla español, está cerca de latinoamérica lo que hace que la comunicación sea más fluida, y su círculo cultural es bilingüe, lo que nos acerca a un mercado mucho más grande y más accesible que el nuestro. Miami si ha convertido en un doble trampolín hacia Estados Unidos y latinoamérica. Nueva York también está cumpliendo esta función. Todo artista desea presentarse en esta ciudad. Aquí se producen muchos prgramas de televisión para nuestros países. Los premios de música se generan aquí. Y por supuesto, las mayores conpañías, sean editoriales o productoras tienen oficinas en esta ciudad.
Creo que latinoamérica hace mucho tiempo se ha extendido a muchas partes de Estados Unidos y quizas Miami sea el ejemplo más claro. Ya no solo en cuestiones económicas, sino también en el ámbito cultural. 
Miami es ya tan nuestra como de ellos, y tiene el sabor de nuestra propia cultura, la grande, la de todos, la de muchos colores y sabores, la que nos une a todos a pesar de nuestras diferencias. No elegimos esta realidad pero es lo que hay, y no suena mal a pesar de todo. Miami es una capital más de la cultura latinoamericana.

jueves, 3 de noviembre de 2011

* Lanzamiento de antología de narrativa en español en EEUU *

Cuando hablamos de literatura en español en Estados Unidos, es imposible no pensar en el concepto de un nuevo género netamente latinoamericano. Al igual que el género del dictador o el realismo mágico, la literatura del inmigrante o del desarraigo como prefiero llamarla, pertenece en exclusividad a una expresión latinoamericana dentro de los Estados Unidos.

Desde hace tiempo aparecen colecciones de relatos que intentan reflejar el lado latino del país del norte, el lado que habla español. Y hoy en día es más que urgente declarar que la creación literaria en nuestro idioma en este país goza de muy buena salud y está en constante evolución.

América Nuestra, Antología de narrativa en español en Estados Unidos, editada por José Castro Urioste y Fernando Olszanski, que incluye a 18 de los mejores escritores latinoamericanos radicados en Estados Unidos, entre ellos: Mario Bencastro, Alicia Borinsky, Mirta Corpa Vargas, Ricardo Chávez Castañeda, Ariel Dorffman, Teresa Dovalpage, Roberto Fernández, Isaac Goldemberg, Miguel Gómez, Eduardo González Viaña, Ana Merino, José Montelongo, Eduardo Paz Soldán, Rose Mary Salum, Enrique del Risco, Jesús Torrecillas, además de los editores, es una muestra más de la evolución de esta literatura.

Esta antología de cuentos tiene la posibilidad de convertirse en un clásico instantáneo, no solo por la calidad de los escritores participantes, sino por la necesidad de documentar nuestra presencia en esta parte del mundo.

Comentario de contratapa:

Dieciocho voces de escritores que escriben en español en los Estados Unidos se unen en este concierto de cuentos, donde la identidad de los personajes es tan marcada que trasciende a las situaciones que les dan vida.

Esta antología, de historias en español sobre el universo latino de Estados Unidos, pretende no solo dar cuenta de la diversidad y riqueza literaria que se viene desarrollando en nuestra lengua en este país, sino que también se intenta — aunque sea con un granito de arena— dar cuenta de la formación de una identidad latina.

Editada por la nueva editorial Linkgua USA Tres Aguas, la presentación de Nuestra América, Antología de narrativa en español en Estados Unidos, se llevará a cabo en la Feria Internacional del Libro de Miami, del 13 al 20 de noviembre de 2011.

sábado, 29 de octubre de 2011

Dilemas de mujer latina

Ya sabemos que por internet uno puede conseguir lo que quiera, incluso una esposa. Por doquer hay anuncios para “comprar” una esposa del color y la nacionalidad que uno desee. Este fenómeno ha llegado hasta Latinoamérica. Se pueden ver páginas de internet de Colombia, de Perú, El Salvador ofreciendo mujeres jóvenes y bonitas que están dispuestas a dejar todo a cambio de una oportunidad de vivir en un lugar mejor. Hay quienes las prefieren latinas por las cualidades de éstas. Las que podrían incluir sus valores, dedicación a la familia, o quizás la fama de latin lovers que tienen. Se estima que en estos momentos hay unas 100.000 mujeres ofrecidas a través de agencias matrimoniales. Esto es fácilmente verificable si hace una breve búsqueda en alguno de los sitios principales, como Google. Las razones de estas mujeres para ofrecerse en matrimonio con un desconocido son muchas, pero pasan principalmente por problemas sociales y económicos en sus países de origen. Las mujeres latinas  buscan un futuro mejor, ya que en sus naciones de origen las posibilidades de progreso son muy escasas. Además tendrán la posibilidad de ayudar a sus familias enviando el dinero que puedan a través de las remesas.
El proceso para conseguir una esposa es mucho más sencillo de lo que uno se imagina. El costo, dependiendo de la agencia, el país de origen de la mujer, y del procedimiento que se elija puede rondar entre los 10.000 y los 20.000 dólares. Lo que incluye una visita al país, la estadía de una semana en donde se hará una gira de citas, donde se pueden ver hasta seis candidatas por día y, una vez tomada la decisión de ofrecer matrimonio a una de las señoritas en cuestión, habrá que pagar el pasaje de ella, abierto por tres meses, ida y vuelta, por el caso de que la relación no funcione. Las entrevistas se hacen con intérprete de por medio, provisto por la agencia, y según los estándares convencionales del país. Las mismas agencias se ocupan de los trámites para visas requeridas por el sistema de ‘pedido de prometida’. Lo que podríamos llamar un servicio completo.
Lamentablemente las mujeres ofrecidas en matrimonio nunca tendrán información previa sobre el futuro marido. Las agencias no ofrecen ni exigen ningún chequeo de la historia policial o siquiátrica del sujeto. Muchas veces estas mujeres son víctimas de abuso que no reportarán por falta de conocimiento de las leyes o por no poder hablar la lengua nacional, lo que las condena a vivir soyuzgadas por sus maridos. La historia de violencia que recae sobre este tipo de parejas es tristemente alta, en especial cuando las mujeres tratan de divorciarse o escapar de la casa. En algunos casos, las circunstancias terminan en homicidio. Esta claro que no todas las experiencias son iguales, algunas parejas llegan a conocerse bien y a abrirse emocionalmente hasta llegar al amor, o al menos a un amor inteligente donde la pareja se complementa bien. Las causas para formar este nuevo tipo familia pasa por cuestiones personales, comunitarias, sociales. Pareciera que el factor fundamental para empezar una historia de a dos va quedando en el camino. Las prioridades cambian. Todo parece ser más importante que el amor. Por supuesto, el amor, puede esperar cuando hay necesidades mayores.

sábado, 22 de octubre de 2011

La música latina y su ADN negro

De todos los cambios que ha sufrido el continente latinoamericano, probablemente el más drástico fue la ola de inmigraciones que ha recibido y que afectó decididamente a la población nativa. Primero la inmigración europea y luego la inmigración africana. Nuestra cultura actual es una mezcla de esta suma de identidades individuales que ha creado una cultura única e irrepetible. Es cierto que cada país, e incluso cada región de cada país, tiene su rasgo característico, su marca registrada, y la música es una de ellas. 
Y cuando hablamos de música, una embajadora indiscutible de nuestra cultura, no podemos negar que la cultura africana ha dejado una marca inexorable en ella. Cada ritmo que pensamos y que identifica a nuestras sociedades tienen, en su mayoría, algún ancestro negro. La cumbia en Colombia, la salsa en Puerto Rico, la bomba en Cuba, la rumba en Venezuela, el landó en Perú, el candombe en Uruguay, el son mexicano e incluso el tango en Argentina tienen influencia de aquellos viejos esclavos negros, y no solo la música, sino también el baile.
Latinoamerica no es una raza unificada de personas y credos, es un grupo cultural formado de varias culturas que han formado un tronco de donde han florecido muchas ramas, todas con influencias nativas, europeas y africanas, y esa diversidad es la que nos hace un continente seductor y convincente. Celebremos esas diversidades, festejemos nuestras raíces, abracemos nuestro presente de cara al futuro. Cuando aceptemos de manera completa quienes somos, nos convertiremos en un continente indivisible.

jueves, 13 de octubre de 2011

Reseña de "El orden natural..." por Rafael Franco

Reseña de Rafael Franco sobre "El orden natural..." de Fernando Olszanski

Chicago, punto de encuentro, de ensueño

Aunque Nueva York es considerada la capital cultural de Estados Unidos, no se puede considerar una ciudad netamente norteamericana. Mientras que Nueva York pertenece ya a una comunidad propiamente global, Chicago es y seguirá siendo una ciudad verdaderamente norteamericana. Chicago es una ciudad de cuello azul en el colectivo nacional, o sea, una ciudad que se enrolla las mangas de camisa y se ensucia las manos. 
Nelson Algren, Upton Sinclair, Sherwood Anderson, David Mamet, Sam Shepard y Carl Sandburg son sólo unos pocos de los muchos autores que han puesto a Chicago en el mapa de las letras y han ayudado a brindarle esa pátina trabajadora y fajona a la ciudad. Ahora podemos añadir el nombre del argentino Fernando Olszanski a la lista.
Esta reputación tosca y obrera se debe a gran medida a las intensas oleadas migratorias que han depositado sobre Chicago comunidades enteras de extranjeros, desde polacos a latinoamericanos.  Esta necesaria tenacidad está presente en los personajes que habitan la colección de cuentos de Olszanski, El orden natural de las cosas, Editorial Tres Aguas, Chicago, 2010. No es coincidencia que los relatos de Olszanski se ubiquen en su mayoría en la ciudad de Chicago. Y a pesar de que sus protagonistas son primordialmente inmigrantes latinoamericanos, no se trata de la literatura de la inmigración a la cual estamos acostumbrados.
El mundo que nos describe Olszanski es un mundo cruel y ordinario. La ciudad que habitan es dura y fría, las situaciones difíciles y violentas. Sin embargo, entre tanta dificultad, tanto esfuerzo y tanto afán, aflora la ternura en los espacios menos esperados y muere la inocencia en los lugares más comunes. Los inmigrantes de El orden natural de las cosas se enamoran pero no consuman el amor, trabajan pero no disfrutan de los frutos de tanto trabajo, cruzan miles de millas para llegar a Chicago, pero no logran escapar el hechizo del vernáculo.
A veces, Olszanski retrata los momentos que preceden una importante decisión en la vida de este o aquel personaje, pero no nos cuenta qué decisión tomó. El impacto de concluir un cuento in media res es desgarrador, en especial en un relato como 'Imperdonable', que relata el dolor y sus consecuencias de un padre que pierde a su hija. Otros personajes nunca dejan de correr, como sucede con el protagonista de 'La única certeza', el cual empieza y termina corriendo.
En El orden natural de las cosas el autor explora esos aspectos de la migración que van más allá del campo sociológico y se acerca más a las minucias sicológicas que abundan la cotidianidad del inmigrante. Un trabajo de jardinería se presta para cultivar el preciado crossover dream que tanto elude a los inmigrantes. Una clase de inglés como segundo idioma se convierte en el escenario de un amor imposible entre inmigrantes de diferentes países. A pesar de la identidad principalmente latinoamericana, los relatos de Olszanski exploran la inmigración pero en términos universales, no sólo las idiosincracias de los latinos. En el Chicago de Olszanski no predomina ninguna nacionalidad, aunque sí reconoce diferentes grados de enajenación. Sin duda, la abundancia del español en Chicago provee algún alivio para los latinos que elude al inmigrante ruso, por ejemplo.
La producción literaria de habla hispana en los Estados Unidos está alcanzando cierto ímpetu, o por lo menos eso evidencia la nueva actividad editorial que se ha ido cociendo en los últimos años. Las editoriales independientes han aumentado a paso lento pero constante. Sin embargo, en este nuevo milenio publicar un libro es un proceso que ha sufrido cierta democratización. Hasta existen editoriales que sólo imprimen los libros al venderse. 
En este nuevo panorama editorial no siempre es fácil distinguir la literatura que se practica desde el margen, a modo de hobby o pasatiempo, de la literatura compuesta por escritores comprometidos con el arte. El orden natural de las cosas es un libro de primer orden, de la pluma de un autor que demuestra preocupaciones linguísticas, vernáculas y humanas. No existen palabras fuera de lugar, no existen pausas aleatorias. Cada silencio, cada énfasis, cada relato está elaborado con verdadero oficio, lo cual hace de su lectura no sólo un verdadero placer, sino una necesidad.

sábado, 8 de octubre de 2011

Reflexiones sobre el nuevo Premio Nóbel de Literatura y su poesía

Nunca había leído a Tomas Transtromer. Busqué algo de su trabajo en internet para saber algo del nuevo Nóbel de Literatura. Lo que encontré me dio algo de esperanza y una sonrisa: Aún la poesía conmueve. 
Recuerdo que una vez Carlos Fuentes dijo que a él le habían dado el Nóbel cuanado se lo dieron a García Márquez, porque la acdemia premiaba con el Nóbel a una generación de escritores, a un movimiento e incluso a una lengua. Con ésto, Fuentes no hacía otra cosa más que afirmar el caracter político del premio Nóbel de literatura, como cuando se lo dieron a otros grandes escritores como al egipcio Naguib Mahfuz o al chino Gao Xingjian, pero que también cumplían una función política dentro de sus sociedades.
Ahora bien, que se lo hayan dado a un sueco no suena muy político, y sobre todo a un poeta que escribe mayormente sobre el inagotable tema del amor, tampoco. ¿Es acaso que los suecos premiando a otros se habían olvidado de ellos mismos? ¿Es que la poesía llana y sencilla no puede decir nada? Que hayan premiado a un poeta es magnífico. Después de todo, el último poeta premiado había sido Wislawa Symborska hace ya muchos, muchos años atrás, en 1996.
Ojalá que el premio se lo hayan dado solo porque escribe bien, porque sus poemas emocionan, porque dice algo importante para la humanidad, porque el hombre necesita de poesía para curarse de las heridas, porque sin poesía, el mundo estaría vacío. Y no tan solo por un formulismo político.
Que bueno que un poeta haya ganado el Nóbel, aunque nunca haya leído sus trabajos antes, esta es una buena excusa para empezar a disfrutar de sus versos. 

lunes, 3 de octubre de 2011

Ser escritor en estos días

¿Qué significa ser escritor en estos días?
Durante la última entrega de los premios Nóbel se generó una polémica sobre por qué los escritores estadounidenses no podían ganar el preciado galardón. Algunos intelectuales europeos se animaron a decir que los de este lado del Atlantico habían vendido su alma al diablo, lo que literalmente se puede leer como su alma a Drácula, por la tendencia comercial que emana este país y la ola irrefrenable de literatura vampiresca, o de hombres lobo o cualquier idea que se pueda transformar en una película y hacerse rico de la noche a la mañana.
Y si bien tienen mucho de razón en este razonamiento, no todo es así. En español también hay una literatura suave y benevolente, pero las editoriales mandan y deciden la tendencia literaria del época. Y este aseveración no hay que tomarlo a la ligera, porque también deciden quién será el próximo genio literario.
Creo que no debemos olvidar la función del escritor es el de ser un testigo de su tiempo. El escritor escribe para denunciar, para expresar, para divertir o asustar, pero siempre con el ojo crítico, con el oído pegado a los gritos sociales de este mundo que cambia a pasos agigantados. En definitiva, un escritor documenta el tiempo que le toca vivir. No es cierto que no hay buenos escritores en Estados Unidos, ni en latinoamerica, ni otros rincones del planeta. Lo que hay es una tendencia comercial de las editoriales que aun no saben cómo van a subsistir en el futuro y buscan vender cualquier historia a Hollywood.
Este país ha generado escritores de la envergadura de Hemingway, Steinbeck, Sinclair, Faulkner y muchos, muchisimos más. Tal vez los que vendieron su alma son lo editores. Tal vez es hora de exigirles una nueva literatura. una más comprometida con nuestro tiempo y nuestra sociedad. Ser escritor siempre será una función necesaria para explicar lo que para el mundo común es inexplicable.